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Raquel Díaz Reguera entrevista monografía y promo

Raquel Diaz Reguera

Te estoy malacostumbrando lo sé. Cada lunes una promoción de libro dedicado, con una entrevista a autor@s, con información detallada de toda su producción literaria… Y hoy además le toca a nadie menos que Raquel Díaz Reguera. ¿Me he pasado?

Hoy vamos a conocer más a fondo a Raquel con una entrevista que me ha concedido que se va a intercalar con un recorrido por toda su obra literaria a través de unas fichas maravillosas que ha querido preparar la misma Raquel para esta ocasión, ya te dije que es un tesoro, ¿¿no??

Y como si esto no fuera suficiente, Raquel ha vuelto a estar disponible para dedicar todos sus libros! Es una ocasión estupenda, sobretodo de cara a la Navidad, para regalar un libro que tenga un valor especial. Y te aseguro que tener un libro con una dedicatoria ilustrada de Raquel es convertirlo en un tesoro único!

PROMO RAQUEL DIAZ REGUERA

LA CUENTERÍA ENTREVISTA A RAQUEL DÍAZ REGUERA

Al principio de este otoño estuve charlando con Raquel largo y tendido sobre muchas cosas: proyectos editoriales, realidad familiares, arte, ilusión por la vida. Y si ya sus libros me enamoraban, ahora puedo leerlos con más profundidad aún porque consigo leer el amor que ella le ha puesto dentro, la intención, el nacimiento de la idea que luego se concretiza.

Así que te invito a leer con calma su entrevista, a mi me ha matado de amor.

Raquel Diaz Reguera

El arte, nos solo la pintura sino también la música y las letras forman parte de tu vida desde la infancia. ¿ Cuando tuviste claro que tu profesión iba a desarrollarse alrededor de esta pasión?

Si te digo que cada día me sigo sorprendiendo… vivir de imaginar…vaya  regalo. Crear, darle forma a tus ideas, ordenar y desordenar palabras, colorearlas, ver a los personajes que deambulan por tu imaginario y llevarlos al papel. Me parece que es lo que he hecho desde siempre, desde niña. Estudié en un colegio en el que se valoraba por encima de cualquier otra cosa la creatividad, escribíamos cuentos y los leíamos en clase, aún conservo cuadernos de “texto libre” y dibujos, muchos dibujos de mi infancia. Me encantaba la música, la canción de autor en castellano, porque necesitaba que las letras me contaran cosas.
A los diecinueve años me fui a Madrid con mi hermana y un puñado de letras de canciones en un cuaderno, la ilusión en la maleta y el entusiasmo como motor. Y creo que precisamente es,  el entusiasmo, es mi mejor baza en la vida. Con veinte años firmé mi primer contrato editorial como letrista y durante diez años ese fue mi oficio. Las cosas cambiaron, la piratería empezó a hacer estragos en la industria de la música y de ahí en adelante todo fue a peor para muchos de los que estábamos en la trastienda de las canciones. Pero lo más importante en la vida es saber reinventarse y en mi caso la maternidad fue el punto de inflexión.
Comencé a escribir los cuentos que inventaba para mis hijos a la vez que visitaba las librerías, fascinada por descubrir en lo que se habían convertidos los libros infantiles, álbumes ilustrados con categoría de obras de arte. Volví a los pinceles que había abandonado por las canciones, decidí acompañar las palabras , que antes se completaban con música, con dibujos. Por aquel entonces se publicó ¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa? y hasta hoy he vivido del cuento.

En tus libros hay una temática que vuelve con insistencia: la coeducación ¿Por qué? ¿ Hay exclusivamente una preocupación personal en tratar este tema o una preocupación y cierta responsabilidad social?

Niñas y mujeres, sin premeditación por mi parte, son casi siempre las protagonistas de mis cuentos. He escrito e ilustrado  sobre besos, abuelos, abuelas, amor, despecho… probablemente  con una  visión femenina, no lo sé. Tengo la gran suerte de ser libre a la hora de crear, hasta el día de hoy nunca me han pedido un cuento o un libro sobre un tema, yo hago  propuestas a mis editores y a ellos, con suerte, les gustan. Los cuentos coeducativos tampoco parten de una intencionalidad, son el producto de mi experiencia como madre de una niña y de un niño. No me hace falta más que abrir los ojos cada día para ver qué los límites que tienen ellos, él y ella, son distintos. Es sorprendente que no nos sorprendamos más, valga la redundancia, de las pequeñeces de la cotidianidad con las que convivimos a diario y que asumimos como normales. Sólo hay que pasear por las jugueterías, por las tiendas para comprar ropa a tus hijos, por los supermercados, por la publicidad, por las letras de las canciones.

El estereotipo de mujer que hemos fabricado es penoso. Hay que pelear con todo esto. Me dicen que mis cuentos son para niñas, ahí esta el primer error, esta lucha es de todos, ellas y ellos, al cincuenta por ciento. Ojalá mis lectores sean simplemente lectores, sin importar si son chicos o chicas. Las niñas llevan toda la vida leyendo libros con protagonistas masculinos y sin embargo ahora que las protagonistas de los  cuentos no son todas princesas ni aspirantes a serlo, resulta que son cuentos para niñas. Noooo.

cuando las niñas vuelan alto¿ Te sientes más cómoda ilustrando o escribiendo e ilustrando también la historia que escribes? ¿Hay alguna diferencia en el proceso de ilustración si acompañas un texto escrito por otros? Si es así, ¿cuál?

Yo tengo la suerte o el atrevimiento de ilustrar lo que escribo, así que no tengo que separar texto e ilustración, cuando surge un cuento en mi cabeza lo hace con unos personajes, unas texturas, una gama cromática… lo difícil es plasmarlo en el papel. Me gusta ilustrar mis propios cuentos.

Ilustrar un cuento de otro autor es para mí lo más difícil, por eso admiro profundamente a los ilustradores. Me siento cómoda cuando ilustro a un autor que es amigo, familia. Trabajar con Susanna Isern en los cuentos a medias que ella inventó, fue un juego. Nosotras hablamos cada día, nos conocemos mucho y es fácil trabajar juntas. Con mi hermana Nuria, autora de ahora que va a pasar, fue sencillísimo, estaba sentada a mi lado mientras trabajaba. Este verano he ilustrado un libro escrito por Alex Rovira, “Cuentos para quererte mejor” y ha sido estupendo, al no haber trama, al ser cuentos independientes en el que cada uno de ellos requería de una ilustración, el trabajo era gratificante, no necesitaba Storyboard, cada cuento tenía vida propia y las historias, 35, eran muy inspiradoras. En fin, cada libro es un mundo.

Escribir y que me ilustren ilustradores a los que admiro, me encanta. Es el caso de “ diario de un despecho” en el que siempre tuve la complicidad de Irene Mala, nadie podía haberlo hecho mejor.

Como lectora ¿qué es lo que buscas en un álbum ilustrado? 

Podría decir que ellos me buscan a mí, ¡¡¡me llaman hipnóticamente desde los escaparates de las librerías!!! No sé lo que busco, se que hay álbumes que tengo que tener entre las manos. Soy muy ecléctica, pico de aquí y de allá. No me pongo límites. Me gustan muchas cosas muy diversas.

¿Cuál es el ingrediente que no puede faltar para que te guste?

Nunca compraría un cuento con un mal final, es terrible estar atrapada con la trama y que el desenlace sea decepcionante. En cuanto a contenidos, no elegiría, es obvio, cuentos de princesas al uso ni de príncipes rescatadores de princesas que esperan su llegada. De esto hay muchos camuflados de otras cosas, no solo libros,  en cine americano y en las letras de Maluma…. por todas partes. Y en la adolescencia con la irrupción en la vida de  las chicas del amor romántico, mucho más. Tengo una hija entrando en la adolescencia y creo que les ofrecemos pocas opciones.

yo voy conmigo

¿Qué inspira tus ilustraciones y tus historias?

Cualquier cosa, lo más increíble de escribir es que le inventas un cuento a cada cosa. Un banco en la plaza, mi último álbum con Lóguez, lo inspiró un señor que miraba al infinito en una plaza. Y mi curiosidad me lleva a inventar lo que estará pasando por su cabeza, de dónde viene, cuál es su cuento.

Y en los últimos años, más que ninguna otra cosa, mis hijos. Creo que como autora voy cumpliendo años a la par que como madre. Hablo mucho con ellos, los observo y alucino con los cambios de su entorno, con sus cambios. Me preocupan las cosas que nos preocupan a las madres y hago lo que sé hacer, escribir cuentos en los que se traten y se resuelvan esas preocupaciones.

Las ilustraciones siempre surgen en mi cabeza a la par que las historias. Trato de conseguir que el lector empatice con los personajes, con la historia. Cuando no te preocupa lo que le suceda o deje de sucederle al protagonista del cuento es que algo no está bien. Y los finales, como ya he dicho antes, nada me parece peor que un mal final. Nunca me siento a escribir hasta que he resuelto el final del cuento en mi mente.

Sé que tienes muchísimos encargos pero también ganas de tomarte un tiempo para dedicarte con más tranquilidad a proyectos más personales y relacionados con la editrial Vuelaletra. ¿Qué puedes contarnos sobre esto?

Vuelaletra es un proyecto editorial personal y familiar. La batuta la lleva mi hermana Nuria, ella también es autora, las dos compartimos muchos años profesionales como letristas, además de gustos, aficiones, hij@s y sobrin@s que son como herman@s aunque sean primos, para colmo son de la misma edad. En esto de ser madres nos estrenamos a la vez y ahora se pone en marcha este sueño, de nuevo juntas en el intento. De ella surgió la idea de que los álbumes pueden y deben tener más maneras de ser contados, de momento también pueden ser cantados o llevados a las aulas convertidos en obras de teatro. Nuestra intención es sacar un segundo álbum en primavera, estoy trabajando en él, a mí y a ella nos gusta mucho, ojalá a mis lectores también.

UN AMOR TAN GRANDE es mi primer cuento y con el que se estrena  Vuelaletra. La acogida está siendo buenísima . Hay que decir te quiero a l@shijs, decirlo mucho, darles la seguridad de que el amor que los envuelve es tan grande que solo cabe en el corazón de mamá.

un amor tan grande


Como te había comentado la entrevista y el viaje a través de la obra de Raquel merecían la pena y mucho. Su final además me hace volver a sentir mi enorme y querida responsabilidad como madre de transmitir ese amor tan grande que siento para mis pequeñas. Compartir un álbum como este con ellas es un regalo, un regalo para ambas que perdurará a lo largo de toda la vida.

Los afectos familiares son sin duda el centro de una parte amplia de la producción de Raquel, pensemos también en Un beso antes de desayunar y a los dos álbumes dedicados enteramente a los abuelos y abuelas, donde ha sido capaz de reunir los rasgos más típicos de esas personas tan especiales que nos conectan con un tiempo pasado, que intentaba ser la renovación de un tiempo aún más lejano.

Junto con esta temática familiar, el otro centro de interés que aparece reflejado en las historias de Raquel es el libre pensamiento, la reflexión sobre las emociones propias, el debate interno que se exterioriza en situaciones fantásticas que cuentan los renglones emotivos de nuestras vivencias más íntimas. Esta es la esencia de álbumes que ya hemos citado como Yo voy conmigo, Cuando las niñas vuelan alto y su segunda parte recién salida de imprenta Las niñas será lo que quieran ser, Me llamo Pecas,  ¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa? Todos estos cuentos reflejan una importante preocupación sobre el autoestima femenina, y los estereotipos de género que no solo encasillan a las niñas sino en igual medida a los niños. 

Pero añadiría a esta parte de la producción de Raquel, su último álbum: Un banco en la plaza. En un banco, un lugar público, común, sin más connotación, que podría encontrarse en cualquier ciudad del mundo, varios personajes comparten un tiempo, emocional y físico, y tod@s cuentan y escuchan lo que cada un@ sueña o imagina poder soñar. Un álbum delicado y profundo, donde con la ligereza de un rayo de sol nos querremos mirar hacia nuestro adentro para dejar florecer y compartir nuestros sueños, por muy disparatados que ellos parezcan. Un canto a la vida y a la libertad, un canto a la unión de las personas, un rayo de esperanza hacia un mundo más atento a las necesidades de tod@s l@s que lo habitamos.

un banco en la plaza

Sé que hoy también te he entretenido un buen rato leyendo sobre la obra de Raquel, pero ¿qué le vamos a hacer? soy una librera respetuosa, tal cual. De esas que piensan que el mimo a la literatura y a los cuentos nunca está de más. De esas que cuando se enamoran de un libro lo cantan, lo bailan, lo sueñas y lo hacen soñar. Igual que una mamá respetuosa que cría a sus hij@s llenándole de mimos a raudales, convencida de que ofrecer amor cariño y cuidado solo puede hacer bien. Pues en eso me hallo: queriendo acercarte lo mejor de lo mejor. Y Raquel Díaz Reguera sin duda lo es. 

Así que aprovecha la ocasión que te ofrecemos a lo largo de esta semana y pide aquí tus cuentos dedicados por Raquel: ¡tienes 24 títulos entre los cuales elegir!

PROMO RAQUEL DIAZ REGUERA

 

 

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