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Mamá, mi hogar

mamá mi jogar

Hace dos años escribí un poema. Lo guardé en un cuaderno de hojas blancas y en mi corazón esperando a que llegara su momento para convertirse en un álbum ilustrado. Mamá, mi hogar estuvo esperando un año para encontrarse con la persona que tenía que dar forma a su canto. Virginia García Martínez era esa persona, y el resultado que tenemos entre manos es testigo de que necesitaba de ella, de su arte y de su extraordinaria sensibilidad para hacerse real.

Esto solo es el comienzo de la historia de este álbum, y hoy quiero contaros todo el amor que lleva dentro y también celebrarlo con una PROMO ESPECIAL. Al ser yo la autora podré dedicar siempre que queráis pedir este álbum, pero para esta presentación, podréis contar también con un detalle único. Virginia ha realizado una pequeña ilustración, en un corazón de papel de acuarela, de uno de los protagonistas silenciosos de Mamá, mi hogar: la luna. Para ser exacta, ha preparado 100 de estos pequeños originales, así que los primeros 100 pedidos de Mamá, mi hogar, sea con su precioso pack o sea libro llevarán un corazón ilustrado.

Así para esta promoción no tendréis tiempo de espera: los pedidos se enviarán sobre la marcha y podréis contar con vuestro ejemplar para el Día de la Madre.
Y ahora vamos a conocer mejor Mamá, mi hogar.

Mamá, mi hogar
Autora: Laura Richichi; Ilustradora: Virginia García Martínez
Editorial: La Cuentería Respetuosa
Edad Recomendada Orientativa: desde el embarazo

mamá mi hogar

Trama

El poema mínimo que constituye el texto de este álbum narra la presencia y la necesidad de ese amor único, que solo una madre puede dar. Se describe un viaje en la emotividad que concluye en el regazo de mamá, que sea como sea, y se encuentre donde se encuentre será siempre el hogar de sus hijos e hijas.

Contenidos y Valores

Cuando escribí Mamá, mi hogar me sentía infinitamente triste y, a la vez, infinitamente feliz. Echaba de menos a mi madre, Crisanta. Recorría con la memoria momentos de mi infancia, revivía recuerdos de mi vida en la casa de mis padres, de nuestros veranos, de las risas y las sonrisas. Me sentía triste por tenerla lejos, pero me sentía inmensamente feliz por poder sentir su amor tan fuerte dentro de mi corazón.

En esa distancia se construyó ese poema. En esa distancia me di cuenta de cuánto grande es el amor de una madre, que puede vencer cualquier distancia temporal y física.
Volví a sentirme pequeña, volví a sentirme niña. Pero una niña consciente de ese amor, ese amor siempre presente.

Así se abre este poema: «En la casa estás tú».
Cuenta ese momento presente, ese momento de vida, de bullicio de experiencias en la que cualquier niña o niño es protagonista. Allí, en ese momento presente, se encuentra su corazón, pleno, lleno de emociones, de sueños y esperanza. Un corazón que va cuidado con esferas de luz, con el brillo del amor.

mamá mi hogar

La infancia es retratada como un momento de felicidad, de ausencia de preocupaciones, de serenidad, de juego, de cuidado, de seguridad, de calidez.
Y es desde allí, desde esa situación de amor que somos capaces de alimentar nuestro corazón, de crecer.

La fuerza de ese amor es la que nos hace volar, la que nos hace imaginar otros horizontes posibles. La que nos lleva a ver mundos desconocidos y a gozar de la belleza de nuestros descubrimientos. Ese amor es el que nos permite de hacernos independientes. Conquistamos paso a paso nuestra autonomía, manteniendo saldo ese vínculo amoroso.

Crecemos escuchando canciones, nanas que llegan desde lejos y que generación tras generación nos unen no solo a nuestra madre, sino a nuestras abuelas y a todas las mujeres que han maternado a lo largo de toda la historia. 

abuala mamá mi hogar

Crecemos recibiendo ese amor ancestral, representado por la luna, por las mareas, por las conchas del mar en las que nos mecemos suavemente, siguiendo el ritmo de las olas. El ritmo sosegado del respiro de nuestra madre, del latido de su corazón, que nos acompaña mientras ella nos acuna. En ese abrazo nos hallamos desde el nacimiento y a lo largo de toda nuestra vida. El lazo que nos une a nuestra madre es irrompible, nos acompaña a lo largo de toda nuestra vida y brilla aún más fuerte cuando somos madres a nuestra vez.

Un círculo de amor infinito, un hilo rojo que nos une para siempre.

abrazo mamá

Ilustraciones

Las ilustraciones que ha creado Virginia no son acompañamiento del poema sobre el que ha trabajado. Eso significaría reducir infinitamente su trabajo y su arte. El poema solo ha sido el punto de partida. Desde allí se ha generado un diálogo con su mundo emocional, con su sentir la maternidad y su condición de hija que ha permitido el desarrollarse de su historia visual.

A medida que Virginia iba avanzando en su lectura, íbamos compartiendo sentires e imágenes, y descubrimos estar, un paso tras otro, en plena sintonía.

Mamá, mi hogar cuenta y no solo con palabras, sino con una indescriptible emotividad que emana desde sus páginas, ese amor infinito. Cada pincelada lo susurra a nuestra alma, y nos hace conectar con algo primigenio, haciéndonos sentir en plena unión con el mundo en el que vivimos. Una sensación mágica, plena.

mamá

Para qué y para quién

Mamá, mi hogar celebra el amor materno, la fuerza de la energía femenina creadora que impulsa y mantiene la vida. La celebra de forma amplia, rompiendo barreras de tiempo: celebramos nuestra madre, seamos niñ@s o adult@s. También la celebra queriendo representar lugares distintos en el mundo y en la historia y cambiando constantemente los rasgos del/a protagonista de la historia. La intención ha sido la de que no aparecieran estereotipos de géneros estéticos que pudieran determinar la identidad sexual de l@s peques que aparecen en el cuento.

mamá luna

Es un álbum para leer con y como mamá, para leer con y como abuela, con y como nieta y nieto. Un poema que habla de la presencia amorosa de una madre, aunque nos hagamos independientes. Un álbum que creemos importante por tantas razones, no solo para reconocer esa emotividad y ese vínculo único y especial, sino también para subrayar la importancia de las mujeres como fuente de vida y alimento emotivo.

En una sociedad que en tantas ocasiones ha querido romper la diada madre-hij@, llenando de tabú la lactancia materna, los abrazos, el porteo, el colecho, el contacto piel con piel, este libro quiere sostener ese maternaje amoroso.

La adopción es otro de los temas que toca este álbum. Pues mamá es quien nos da amor, quien nos acoge en sus brazos, quien es nuestro hogar. Sea nuestra madre biológica o no.


Espero haber sido capaz de transmitir con esta reseña el corazón de este álbum, que sin duda no puede apreciarse mientras no se tiene entre manos. Como editora no puedo negar que este álbum me tiene especialmente satisfecha pues su gran formato hace apreciar especialmente la belleza de las ilustraciones, también como su papel, que tiene un tacto muy especial.

A partir de hoy estaré encantada de enviar tu ejemplar de Mamá, mi hogar DEDICADO en cualquier momento, pero recuerda que los primeros 100 pedidos que se realicen a lo largo de esta semana se llevarán también una maravillosa ilustración original de Virginia Martínez! La ilustración podréis conseguirla tanto al encargar tanto el libro como el Pack de Mamá, mi hogar.

pack mamá mi hogar

Al pedir un ejemplar de Mamá, mi hogar recibiréis también una de las 5 láminas.

El pack es una monería: incluye 5 láminas formato 10 x 21, un bloc de notas ilustrado y una lámina para construir la casita ilustrada donde guardar los corazones – pequeños corazones de madera- de Mamá y el de sus peques. L@s que elegirán el pack recibirán también un email con el enlace a un vídeo para ver cómo proceder al montaje de la casita. Es bastante fácil y la lámina tiene las instrucciones para el montaje, ¡¡pero a veces la ayuda visual viene bien!!

Una última cosa: ¡mil gracias por leer hasta aquí y compartir conmigo algo tan importante!

 

 

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